"MI VIDA HASTA AYER". LA AUTOBIOGRAFÍA DE CARLOS ARTURO.

 

Conocí a Carlos Arturo hace dos años, cuando me tocó darle clase en 2º de ESO. 

Por entonces era un alumno inquieto, de esos que no paran y en no pocas ocasiones ponen a prueba tu paciencia como docente. 

En realidad creo que esto no ha cambiado mucho desde entonces…

Y sin embargo, consigue ganarte en las distancias cortas. 

Porque tiene una sensibilidad especial, que a menudo mantiene a cubierto, pero que cuando “rascas” un poco está ahí. 

Porque es risueño, cariñoso y agradecido. 

Por su honestidad y su autenticidad. 

En definitiva, porque es noble. En el pleno sentido de la palabra. 


…Y también porque a veces, si tienes suerte, te regala algo escrito y consigue emocionarte…


Hace un par de meses, María, tutora de  Carlos Arturo, me hizo llegar una redacción inacabada que quería entregarnos a las dos. 

Su título, “Mi vida hasta ayer”. 

Su contenido, un puñado de vivencias que le han hecho ser quien es. 

Y por encima de todo, el valor del recuerdo, de narrar la propia historia. 

De la memoria que explica el presente y construye el futuro. 


En estos días, Carlos Arturo, igual que otros compañeros, ha conseguido su título de 4º de ESO. 

Se va del Marismas, cierra una etapa y comienza otra nueva. 

Y con su permiso, me permito compartir aquí, algunos de esos trocitos de memoria que hablan de su pasado, de sus afectos y de sus raíces. 

Con mi deseo de que le sirvan de trampolín para construir el mejor de los futuros. 


-Mi nacimiento. 

“Era un 22 de agosto de 2006 cuando dije a patadas que quería salir al mundo. […] Ya desde antes de mi nacimiento tenía un nombre, “Carlos Arturo”, que es el de mis antepasados (tatarabuelo, bisabuelo, abuelo, mi padre)". 

-El fútbol. 

[...] "Desde niño ya sabía lo que quería, porque con sólo 3 años me llevaron a una juguetería. Los demás niños cogían robots, muñecos, peluches…pero yo no. Yo fui directo a por un balón, pero no cualquiera: el más caro de todos. Mi personalidad y mi forma de ser es característica de ese momento. Aunque me hubiese gustado saber cómo sería mi vida si hubiese cogido el Buzz Lightyear". 

-La familia. 

[...] "Por parte de mi padre somos doce primos. […] Por parte de mi madre somos 9, y yo siendo el mayor y el “referente”, por así decirlo, que es bastante agradable. También soy un poco mimado por mi mami, que viene siendo mi abuela, pero sustituye a mi madre, que falleció cuando sólo tenía 4 años. Desde ahí ella lo ha sido todo para mi, y me hace mucha falta a lo lejos". 

-Mi niñez. 

[...] "Viví mis primeros siete años en Colombia, donde no se puede decir que tuviera una vida de rico, pero tampoco de pobre. A mi con comer y jugar descalzo ya era feliz. Donde me caía me raspaba, me clavaba cosas en los pies, pero me daba lo mismo, sólo quería jugar. Aunque también hay que decir que era bastante atrevido, aunque mi padre siempre me ha intentado enseñar la obediencia, la palabra que más odio, me suena a cadenas, a cárcel. […] Me considero un trozo de hierba libre que no quiere obedecer a nadie, aunque “cuando toca tocó, pero yo no le abrí la puerta”. 

-Los comienzos en España y las casualidades de la vida. 

[...] "A los siete años y a dos meses de los ocho, mi padre y yo vinimos a vivir a España. Llegué a este país un 14 de junio de 2014, en pleno mundial. Llegamos a un pueblo ubicado en la nada, llamado Garrucha (Almería). A tan sólo tres kilómetros estaba Dennis, con el que me encontraría en la otra punta de la Península, quien lo iba a decir”. 


                 "Mi vida hasta ayer". Carlos Arturo Gómez Monterrosa. Santoña, 2023. 




 




Comentarios

Entradas populares